Una iniciativa FEDER
La inteligencia artificial está transformando el mercado laboral, los modelos de negocio y las competencias profesionales. Sin embargo, esta revolución tecnológica también plantea un importante desafío: garantizar que las mujeres participen plenamente en el desarrollo y liderazgo de la economía digital.
Así lo analiza el informe «Women in Tech and AI in Europe: Can the Region Close Its Gender Gap?», publicado por McKinsey & Company, que advierte de que la IA puede convertirse tanto en una oportunidad para reducir la brecha de género como en un factor que la amplifique si no se adoptan medidas específicas.
La inteligencia artificial marcará el futuro de la competitividad europea
El estudio señala que Europa se encuentra en un momento decisivo. La adopción de la inteligencia artificial será clave para impulsar la innovación, la productividad y la competitividad del continente. De hecho, McKinsey estima que el desarrollo de una IA soberana podría aportar más de 480.000 millones de euros anuales a la economía europea antes de 2030.
No obstante, para aprovechar este potencial será imprescindible contar con todo el talento disponible. En este contexto, aumentar la participación de las mujeres en los perfiles tecnológicos y de inteligencia artificial deja de ser únicamente una cuestión de igualdad para convertirse en un factor estratégico para el crecimiento económico.
La representación femenina en tecnología continúa siendo insuficiente
Uno de los principales mensajes del informe es que la presencia de mujeres en los puestos tecnológicos sigue siendo reducida y, además, ha disminuido en los últimos años.
Actualmente, las mujeres representan únicamente el 19 % de los puestos tecnológicos en Europa, frente al 22 % registrado en 2023. Aunque el número de mujeres que finalizan estudios universitarios relacionados con disciplinas STEM ha aumentado ligeramente, ese avance no se traduce en una mayor incorporación al mercado laboral tecnológico.
El informe identifica un importante desfase entre la formación y el empleo, lo que demuestra que todavía existen barreras que dificultan el acceso y la permanencia de las mujeres en el sector tecnológico.
La brecha aumenta a medida que avanza la carrera profesional
La diferencia no solo aparece en el acceso al empleo, sino también en la progresión profesional.
Según el análisis, la representación femenina disminuye progresivamente conforme aumenta la responsabilidad de los puestos. Las mujeres ocupan alrededor del 13 % de los cargos directivos tecnológicos y únicamente el 8 % de los puestos de alta dirección, lo que refleja la persistencia del conocido «techo de cristal».
Esta situación resulta especialmente relevante en la era de la inteligencia artificial, ya que son precisamente los perfiles de liderazgo quienes toman decisiones sobre el diseño, desarrollo y gobernanza de las nuevas tecnologías.
La IA transforma los perfiles profesionales
El informe también analiza cómo la inteligencia artificial está modificando el mercado laboral tecnológico.
Muchas de las tareas técnicas más repetitivas comenzarán a automatizarse, mientras crecerá la demanda de profesionales capaces de combinar conocimientos tecnológicos con habilidades estratégicas, creatividad, pensamiento crítico, liderazgo o supervisión ética de los sistemas de IA.
Este cambio abre nuevas oportunidades para que más mujeres accedan a perfiles tecnológicos de alto valor añadido, siempre que dispongan de programas adecuados de formación y actualización de competencias.
¿Qué obstáculos siguen frenando el talento femenino?
McKinsey identifica diversos factores que continúan limitando la presencia y el desarrollo profesional de las mujeres en tecnología.
Entre ellos destacan:
la menor representación en áreas con mayor influencia estratégica, como la ingeniería de software, la infraestructura tecnológica o la inteligencia artificial;
la persistencia de sesgos inconscientes y barreras culturales dentro de las organizaciones;
la escasez de referentes femeninos en puestos de liderazgo tecnológico;
la dificultad para acceder a redes de patrocinio profesional que impulsen la promoción interna;
y las dificultades de conciliación que todavía afectan a muchas profesionales.
El informe recuerda que muchas mujeres continúan dedicando un volumen significativo de tiempo a tareas de coordinación, apoyo o mentoría que aportan valor a las organizaciones, pero que apenas tienen impacto en su desarrollo profesional.
Tres claves para reducir la brecha de género en tecnología
Para revertir esta situación, el estudio propone una estrategia integral basada en tres grandes ejes:
Impulsar una cultura organizativa más inclusiva, incorporando indicadores de diversidad, procesos de promoción transparentes y programas de patrocinio para el talento femenino.
Reforzar la formación en inteligencia artificial y competencias digitales, facilitando programas de reskilling y upskilling que permitan acceder a los nuevos perfiles tecnológicos.
Adaptar los modelos de trabajo, favoreciendo sistemas más flexibles, procesos de evaluación basados en resultados y planes de desarrollo profesional que eliminen barreras estructurales.
Digitalización, talento e innovación: una oportunidad para las empresas
La transformación digital está redefiniendo la forma en que las organizaciones innovan, desarrollan productos y prestan servicios. En este escenario, incorporar equipos diversos y aprovechar todo el talento disponible constituye una ventaja competitiva para cualquier empresa.
Fomentar la participación de más mujeres en ámbitos como la inteligencia artificial, el análisis de datos, el desarrollo de software o la ciberseguridad no solo contribuye a construir organizaciones más inclusivas, sino que también favorece la innovación, mejora la toma de decisiones y fortalece la capacidad de adaptación ante los retos tecnológicos.
Desde la Oficina Acelera pyme de AECIM continuamos acercando a pymes, personas autónomas y proyectos emprendedores información sobre tendencias, estudios e iniciativas que contribuyen a impulsar la transformación digital y el desarrollo del talento. Promover una participación equilibrada en la economía digital es una oportunidad para construir un tejido empresarial más innovador, competitivo y preparado para los desafíos del futuro.
Para consultar el informe completo de McKinsey, puede acceder al siguiente enlace: «Women in Tech and AI in Europe: Can the Region Close Its Gender Gap?». (McKinsey & Company)



