Una iniciativa FEDER
La ciberseguridad es un desafío que no afecta únicamente a los equipos técnicos. También requiere implicación por parte de quienes dirigen las organizaciones, capacidad para comprender los riesgos y espacios en los que compartir conocimiento y experiencias. La comunicación entre perfiles profesionales diferentes resulta fundamental para acercar esta realidad al conjunto del tejido empresarial.
Con motivo de CiberMatch, nuestra iniciativa para acercar la ciberseguridad a pymes, personas autónomas y proyectos emprendedores, continuamos la serie «💜Mujeres que impulsan la ciberseguridad», dando voz a profesionales que contribuyen a visibilizar los retos y las oportunidades de este ámbito desde diferentes perspectivas.
Nuestra tercera protagonista es Samira Brigüech, editora de CyberLideria MGZN, una iniciativa centrada en la ciberseguridad y en su impacto en el ámbito empresarial y directivo. A través de esta entrevista, conocemos su trayectoria y su visión sobre el papel de la comunicación y el liderazgo en un entorno digital cada vez más complejo.
¿Qué camino te llevó hasta el mundo de la ciberseguridad?
Mi camino viene de la comunicación y de conectar personas. Me interesó descubrir que una cuestión capaz de comprometer toda una empresa seguía teniendo tan poco espacio en las conversaciones de quienes la dirigen. Ahí encontré un propósito para Cyberlideria: acercar la ciberseguridad al liderazgo empresarial. Quiero que un CEO pueda hacer buenas preguntas y entender las respuestas, sin necesitar un diccionario al lado.
¿Cuál crees que es el principal reto de ciberseguridad al que se enfrentan actualmente las pymes?
Conseguir que la ciberseguridad tenga sitio en una agenda donde todo parece más urgente. Una pyme está vendiendo, pagando nóminas, buscando clientes… y protegerse suele quedarse para después. Además, todavía pesa mucho el «¿quién va a querer atacarme a mí?». Pero para que un ataque te haga daño no necesitas ser una empresa famosa. Basta con que tus facturas, tus datos o tu actividad tengan valor para ti. El reto es ofrecer a las pymes protección que puedan entender, asumir y mantener.
¿Qué está cambiando con la inteligencia artificial en la forma de atacar y defender a las organizaciones?
La IA permite hacer más, más rápido, en ambos lados. Un engaño puede llegar mejor escrito, más personalizado y resultar mucho más convincente. Y quienes defienden una organización pueden utilizarla para analizar información y detectar señales que antes costaba encontrar.
Lo que me preocupa es que confundamos rapidez con criterio. Puedes tener una herramienta extraordinaria y seguir tomando malas decisiones. Como fundadora, me interesa tanto qué puede hacer esa IA como quién supervisa lo que hace y quién responde cuando se equivoca.
¿Por qué es importante incorporar la ciberseguridad desde el momento en que una empresa adopta una nueva tecnología?
Porque cuando una tecnología empieza a funcionar, empiezan también las prisas por sacarle partido. Y entonces resulta mucho más difícil detenerse a revisar quién accede, qué datos utiliza o qué dependencia estamos creando.
Yo haría una pregunta antes de aprobar cualquier incorporación: «Si esto falla mañana, ¿qué parte de mi empresa se queda parada?». Esa conversación debe ocurrir antes de firmar. Después, corregir puede costar dinero, tiempo y decisiones que ya no tienes libertad para tomar.
¿Qué significa hoy para una empresa ser ciberresiliente?
Significa poder atravesar un incidente sin perder el control de la empresa. Saber quién decide, cómo se sigue atendiendo a los clientes, qué se recupera primero y qué se comunica.
A mí me dice mucho más una empresa que ha ensayado cómo reaccionar que una que asegura que está perfectamente protegida. La ciberresiliencia se demuestra cuando hay presión: cuando toca decidir con información incompleta y aun así hay un equipo preparado para hacerlo.
¿Qué es lo que más te inspira de tu trabajo y de formar parte del mundo de la ciberseguridad?
Me inspira sentar en la misma mesa a personas que tienen mucho que aprender unas de otras y que, por sus cargos o sus entornos, rara vez hablan con suficiente franqueza. Un CEO necesita entender qué está en juego; un responsable de ciberseguridad necesita espacio para explicarlo e influir en las decisiones.
Eso es lo que quiero impulsar con Cyberlideria. Me gusta abrir una conversación que incomode un poco, que haga pensar y que tenga consecuencias. Si alguien sale de un encuentro y cambia una decisión en su empresa, siento que nuestro trabajo ha servido.
La perspectiva de Samira Brigüech nos invita a mirar la ciberseguridad también desde el ámbito de la comunicación y el liderazgo, recordándonos que afrontar los desafíos digitales requiere diálogo, comprensión y colaboración entre quienes toman las decisiones y quienes trabajan para proteger las organizaciones.
Desde la Oficina Acelera pyme de AECIM creemos que acercar la ciberseguridad a las empresas también pasa por escuchar a quienes trabajan para hacerla más comprensible y cercana a la realidad empresarial. La experiencia de Samira nos recuerda el valor de generar conversaciones que ayuden a reflexionar y a impulsar cambios en las organizaciones.
Con iniciativas como CiberMatch y esta serie de entrevistas, queremos seguir creando espacios de encuentro entre profesionales, empresas y personas expertas, contribuyendo a que la ciberseguridad ocupe el lugar que merece en las decisiones empresariales y dando visibilidad al talento femenino que impulsa este sector.



