El objetivo principal de esta línea de ayudas es reforzar el tejido empresarial madrileño, apoyando a autónomos y microempresas en su fase de consolidación. La medida busca evitar el estancamiento empresarial y favorecer el crecimiento hacia estructuras más estables y generadoras de empleo.
El programa pone el foco en un momento clave del ciclo empresarial (entre 3 y 5 años), donde muchas empresas desaparecen si no reciben apoyo. Por ello, se introduce un modelo basado en planificación estratégica, evaluación continua y acompañamiento, que mejora las probabilidades de éxito empresarial.
La cuantía de la ayuda se determinará en función del proyecto presentado y del plan de crecimiento de la empresa.
Como elemento diferencial, la ayuda incorpora un seguimiento del plan de negocio, lo que permite ajustar la financiación en función del grado de cumplimiento de los objetivos establecidos.
Además, la convocatoria prevé mayor intensidad de ayuda en municipios de menos de 20.000 habitantes, con el objetivo de favorecer el equilibrio territorial.